Todos, absolutamente todos buscamos a veces escapar.
Pienso, tal vez, que el mismo hecho de huir (que confieso como una constante en mi vida) no es la verdadera razón por la cual queremos estar ausentes. Al margen de darle forma a un porqué, ya sea una pelea con papá, la flojera de escribir, el estrés de estudiar o trabajar o el desamor de la dispareja, siempre nos vamos... porque probablemente sabemos que vamos a volver.
Y casi sin saber porqué me fui aquí estoy de regreso. Casi sin ser poder llamarle a este blog mi hogar, pretendo que se me haga cómodo volver, todas las veces que piense en irme o me haya ido.
Amén a esto.
miércoles 16 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentarios:
Que pensamientos mas peculiares y personales. En verdad sorprende tu forma de escribir. Un saludo
Publicar un comentario en la entrada